DMG - compartir el amor de Dios con otros

La familia Hornfischer trabaja por la DMG en Alaska
Nuestros colaboradores están en más que 70 países. Por ejemplo la familia Hornfischer en Alaska.

El mundo de hoy es una unidad indivisible. Acontecimientos que ocurren en el otro lado del mundo tienen un impacto en nuestra vida. Los cristianos somos embajadores del amor de Dios enviados a este mundo. La DMG quiere apoyar a las iglesias evangélicas en el cumplimiento de esta tarea primordial. Queremos aceptar la responsabilidad y construir puentes entre las culturas.

Experiencia de muchos años
Dr. Dietrich Schmoll en su trabajo médico en Etiopia
Ayuda médica para enfermos de lepra en los años 1980 en Etiopía

350 colaboradores a largo y medio plazo están hoy en más que 70 países en todo el mundo sirviendo con la DMG. A estos se les añaden anualmente 60 colaboradores a corto plazo, la mayoría sirviendo durante un año, además de personas capacitadas en el programa de “expertos de 50 y mas” de la DMG. Fundada en 1951, la asociación cuenta con una rica experiencia en el aprendizaje intercultural y campañas internacionales. Se moviliza con la meta de lograr un desarrollo integral del hombre, de los recursos y de la naturaleza. La DMG trabaja con la doctrina teológica de la Alianza evangélica alemana y es miembro de la AEM.

Ayudar a personas
Hemos ayudado en la hambruna al noreste de Kenia 2012
Ayuda en la hambruna al noreste de Kenia 2012

Como DMG ayudamos en situaciones muy concretas: Niños que viven en la calle y huérfanos de SIDA reciben un hogar. Se equipan hospitales, se atiende a enfermos con medicinas y apoyo psicológico. Sordos y minusválidos reciben formación. Personas en áreas aisladas se benefician de personal médico en los pueblos. Refugiados e inmigrantes encuentran ayuda. Niños y jóvenes que viven en los barrios más pobres tienen posibilidad de escolarización y formación profesional. Pueblos aislados reciben abastecimiento energético, en regiones de sequía cavamos fuentes, en áreas de hambruna repartimos comida, semillas y mucho más. De muchas maneras compartimos el amor de Dios con personas en necesidad.

Misión comprometida
Educación theológica, atención pastoral, y évangelización son importante por nosotros
Las personas necesitan comida espiritual

Queremos vivir el evangelio con palabras y hechos. Dios ha enriquecido nuestra vida. Esta riqueza queremos compartirla con otros. Dios nos llamó a este ministerio y queremos honrarle con nuestra vida. Como embajadores del amor al prójimo ayudamos a los hombres en todas sus necesidades. Atendemos al cuerpo, alma y espíritu. Los colaboradores de la DMG sirven en todo el mundo como profesores en escuelas, seminarios bíblicos y ministerios pastorales, como pastores de jóvenes y colaboradores en iglesias locales. Están convencidos, de que el hombre necesita más que solo comida y ropa. Cada persona debe tener la posibilidad de vivir con la dignidad que Dios le tenía destinada.

Colaboración global
60 participantes del programa corto cada año
Participante del programa corto de un año en Perú

DMG – significa una red de colaboraciones. Nuestros cooperadores vienen de diferentes denominaciones evangélicas, iglesias libres y comunidades y han sido enviados por ellos a un ministerio internacional. En su país de destino cooperan con organizaciones locales, asociaciones, ONG´s e iglesias con los cuales la DMG está vinculada con contratos de cooperación. Son miembros de sus equipos de colaboradores y llevan a cabo sus proyectos y tareas dentro del marco de estas organizaciones. Una meta importante es: apoyar la población, colaborar en compañía y pasar responsabilidad. La colaboración se basa en la confianza mutua y el respeto; es efectiva porque muchas metas solo se pueden alcanzar juntos.

Vivir la fe
Queremos glorificar a Dios con nuestras vidas.
Queremos expresar nuestra fe en la vida cotidiana.

El deseo de Dios es, que cada persona viva en una relación de confianza con su creador. En esto, los cristianos ven el fundamento, la meta, el significado y la realización de la vida del hombre. Ponemos nuestra confianza en Jesucristo y entendemos la Biblia como una carta de amor para nosotros; ella es la buena noticia. La Gran Comisión de Jesús para sus discípulos (Mateo 28:18-20) es para nosotros motivación y compromiso. Nuestra fe encuentra su expresión cuando nos ponemos al lado de otras personas en todo el mundo, les promovemos y compartimos con ellos su vida diaria. La fe cristiana tiene que ser activa. La urgencia de esta tarea la podemos ver en las peticiones incontables por el envío de más colaboradores. Hay muchas plazas libres en las listas de las organizaciones con las que colaboramos.

Proyectos y posibilidades
DMG signífica: proyectos de ayuda en más que 70 países
Proyecto “silla de ruedas” en Tailandia

Los recursos más importantes son nuestros colaboradores profesionales altamente motivados alrededor del mundo. Por medio de ellos podemos ayudar de forma muy eficaz y a bajo coste y compartir la misericordia de Dios. Ser ejemplo es decisivo. Por eso hay que estar presente en los proyectos. También muchos de nuestros proyectos de emergencia como la ayuda en situaciones de SIDA en los que la presencia de personal profesional es indispensable.